La energía del pensamiento positivo va más allá de lo que todos creen; de hecho, una actitud mental positiva (A.M.P.) puede cambiar tu mundo y conseguir grandes resultados en tu vida.
Los pensamientos, tanto positivos como negativos, son poderosos, pero cuentan con resultados opuestos.
Hoy quiero hablarles de cómo ambos pueden afectarles y cómo podemos transformar los pensamientos negativos en pensamientos positivos para mejorar verdaderamente cada aspecto de nuestra vida.
¿QUÉ ES LA ENERGÍA DEL PENSAMIENTO POSITIVO?
En la mente se produce la vida y tener una actitud mental positiva nos ayuda a centrarnos en el lado bueno de la vida esperando resultados positivos.
Esta mentalidad implica anticipar la felicidad, la salud y el éxito convenciéndonos firmemente de que podemos superar cualquier obstáculo o dificultad.
Siempre he dicho que la riqueza comienza en la mente (amor, gratitud, valentía, esfuerzo y humildad ) y se materializa externamente, al igual que la pobreza comienza en la mente ( envidia, odio, crítica, ego y miedo ) y se materializa externamente.
La mentalidad es algo que se puede cambiar, pensar positivamente no significa ignorar la realidad ni restarle importancia a los problemas, significa, en cambio, afrontar los retos con una mentalidad constructiva, encontrar soluciones y crear hábitos que nos beneficien para sacar el máximo provecho de cualquier situación.
El pensamiento positivo se basa en la psicología positiva que destaca las fortalezas, virtudes y habilidades que poseemos, permitiendo a las personas y a las comunidades prosperar.
Al cultivar una mentalidad positiva puedes mejorar la salud mental, potenciar tu bienestar físico y elevar tu calidad de vida en general. Se trata de cultivar el hábito de ver lo bueno en cada situación y mantener una perspectiva esperanzadora, incluso frente a las dificultades.
LOS BENEFICIOS Y EL PODER DE LA ENERGÍA POSITIVA
Pensar positivamente significa buscar soluciones y esperar encontrarlas.
Nunca debemos ignorar los problemas, sino que en lugar de quejarnos, evadirnos con sustancias o dejar que te superen, buscar activamente soluciones y crear estrategias para superarlos manteniendo una mentalidad constructiva.
Asumir la responsabilidad de tu vida de forma constante se convierte en la clave porque comprendes que tienes el control de cómo se desarrolla.
Una actitud mental positiva siempre encuentra los beneficios o el lado bueno de los desafíos y espera que las cosas salgan bien.
Todos hemos sentido una oleada de energía después de escuchar palabras inspiradoras, creándonos pensamientos positivos en nosotros, así que eso es una señal de que funciona!
Los científicos llevan siglos estudiando los beneficios del pensamiento positivo para la salud, llegando a esta conclusión: las personas optimistas tienden a tener mejor salud mental y física, incluso a vivir más tiempo.
Tener una actitud mental positiva puede reducir el riesgo de sufrir un ataque al corazón, contraer un resfriado y padecer depresión.
El pensamiento positivo reduce el riesgo de muerte.
El pensamiento positivo te da una mayor tolerancia ante el dolor.
Cuando tienes una perspectiva positiva, estás mejor preparado para actuar, afrontar el estrés y las dificultades, pensar de forma más creativa y ser mejor para resolver problemas.
Pensar positivamente te pone de mejor humor y como resultado te ayuda a formar relaciones positivas con compañeros de trabajo, familiares, amigos y nuevos conocidos.
¿CÓMO SE RECONOCE UNA MENTALIDAD POSITIVA?
Las personas que crean una actitud mental positiva tienden a tener un estilo de vida saludable.
Sonríen más, son más agradables y están más tranquilas bajo presión, contribuyendo todas sus acciones a un crecimiento interior.
Las perspectivas tanto positivas como negativas son contagiosas, de aquí la importancia de elegir con quiénes se rodean.
Los pensadores positivos siempre son amables con los demás y no hablan negativamente de sí mismos ni de los demás.
LA ENERGÍA DE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS
Lo contrario a una perspectiva positiva es una perspectiva pesimista.
Las emociones bajas y los pensamientos negativos limitan la actividad cerebral y la capacidad de tomar decisiones.
Cuando te enfrentas a emociones negativas como el miedo, la ira, los celos, la envidia, la crítica, la culpa o el odio, te impiden ser feliz y comienzas a crear una perspectiva negativa que destruye la vida.
Los pensamientos negativos nos impiden progresar afectando tanto a la salud mental como a la física y a nuestro bienestar.
Las actitudes pesimistas atraen más negatividad. Quejarse, criticar, ser cínicos, desconfiar y culpar a los demás aumentan la probabilidad de que sigan ocurriendo cosas decepcionantes.
El miedo se convierte tan perjudicial como las demás emociones negativas, cuando te impide intentar algo nuevo que podría cambiar tu vida para siempre, porque tienes miedo de que se rían de ti, te rechacen o fracases.
Esta forma de pensar también puede causar problemas específicos de mortalidad; emociones como la preocupación, la depresión, la soledad, el estrés y la ira son características de pensamientos negativos y todas ellas pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiacas.
Las señales más comunes del pensamiento negativo son:
- Cuando al final del día te obsesiona con los sucesos negativos ocurridos, pero ignora todas las experiencias positivas que tuviste, estás permitiendo que una actitud dañina controle tu perspectiva de la vida.
- Cuando quieres conseguir algo y te fijas en estándares imposibles de alcanzar, te predispone constantemente al fracaso.
- Anticipar lo peor sin ningún fundamento , esto aumenta la posibilidad de que ocurran cosas decepcionantes.
Quienes no cultivan pensamientos positivos ven el vaso vacío en lugar de medio lleno, se centran en lo que les falta en lugar de agradecer por lo que ya tienen.
Su mente está enfocada en lo que le va mal en lugar de lo que le va bien.
Las personas con actitudes negativas también tienden a:
- Culparse automáticamente a sí mismo cuando suceden cosas.
- Culpar a los demás en lugar de asumir sus responsabilidades por sus propios pensamientos o sentimientos.
- Agrandar sucesos insignificantes ocurridos en eventos negativos mayores sin dejar de hablar de ellos que le ocuparán y le robarán gran parte de su tiempo.
- En lugar de mirar hacia el futuro, se centran en errores y experiencias del pasado.
- Su mente nunca tiene franjas de espacios libres, simplemente vaga de un pensamiento a otro
TRANSFORMACIÓN DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS A POSITIVOS
La mejor manera de transformar los pensamiento negativos a positivos es controlando el diálogo interno.
El diálogo interno es como se habla a sí mismos cuando estas a solas, el dialogo interno es creado por pensamientos y emociones que pasan por nuestra cabeza.
A veces ni siquiera somos conscientes del flujo de pensamientos que se desarrollan en nuestro subconsciente.
Pero si nos centramos en nuestro proceso de pensamiento, podemos tener más control sobre si estamos practicando un diálogo interno positivo o todo lo contrario.
La repetición en nuestros pensamientos tanto negativos como positivos crea un hábito y ese hábito mantenido en el tiempo se convierte en un destino.
Identificar, atacar y superar un diálogo interno negativo te ayudará a avanzar en las áreas de la vida creando emociones positivas, actitudes positivas y grandes resultados, permítanme mostrarles algunas maneras en que puedes reemplazar los pensamientos pesimista por pensamientos positivos
- En lugar de decir, no puedo hacer eso o nunca lo he hecho, Di ; lo intentaré porque tal vez aprenda algo nuevo.
- En lugar de pensar, no puedo, no soy lo suficiente, nunca voy a ser mejor , Di ; lo intentaré de nuevo hasta que lo consiga.
Recuerda que las personas que quieren parecer perfectas son las más imperfectas, no es perfección, es repetición.
Tendemos a ser muy duros con nosotros mismos en lugar de amarnos y ser nuestros mayores defensores, así que cuando sientas que has cometido un error o incluso fracasado en algo, preguntate esto:
- ¿Qué puedo aprender de todo lo que me está ocurriendo para avanzar y tener éxito?
Para entrenar la mente solo tienes que mantenerla enfocada en pensamientos positivos y conservar una actitud constructiva hasta que se formen nuevas conexiones neuronales que se crean al establecer un nuevo hábito.
Con práctica constante convertirás el pensamiento positivo en un nuevo hábito.
Una de las mejores recomendaciones para crear una actitud mental positiva es la práctica constante de virtudes de energía positiva que se trata de desarrollar la salud física y mental con rasgos repetitivos de carácter como la aceptación de las circunstancias, la voluntad, la gratitud, la alegría, el razonamiento y el ánimo.
Cuando ocurran eventos externos negativos, recuerda que tu reacción es lo que realmente determinará el resultado. Busca siempre una respuesta positiva cuando sucedan esos eventos negativos.
Utiliza estas ocho estrategias para desarrollar una actitud mental positiva y construir una perspectiva positiva de tu vida.
1- CONÓCETE A TI MISMO.
Entender quién eres te hace entender quiénes son las personas asignadas a ti, entender quién eres te hace entender quiénes vienen a sumar y no a restar, a lo que Dios quiere hacer contigo, entender quién eres te hace crear una perspectiva completamente positiva.
Pasar tiempo con uno mismo es uno de los mayores retos que la sociedad enfrenta. Nuestra mente quiere seguridad y es más fácil ir a lo conocido que adentrarnos en lo que no conocemos.
Cuando pasamos tiempo con nosotros mismos, encontramos quiénes somos realmente, cuáles son nuestras fortalezas y cuáles son nuestros hábitos desfavorables para poder mejorar.
Prestar atención a nuestros pensamientos durante el día es fundamental para detectar que nos producen emociones negativas.
- ¿En qué piensas cuando conduces, caminas, tienes las manos ocupadas, o te encuentras a solas?
- ¿Qué tipo de diálogo interno tienes cuando te enfrentas a un desafío, situaciones negativas o tareas cotidianas?
Comienza a identificar los aspectos de tu vida que tienden a provocar sentimientos y pensamientos negativos.
Podría tratarse de una relación, el trayecto matutino al trabajo, compañeros de trabajo, un familiar, el ambiente laboral u otras responsabilidades.
Luego piensa las maneras positivas de afrontar estas circunstancias, empieza poco a poco centrándose en un problema a la vez y enfocándote en que puedes superar cualquier situación en esta vida, aplicando los principios de la psicología positiva mediante el diálogo interno positivo y una actitud positiva.
2- TEN CLARO TUS OBJETIVOS
Las personas positivas se centran en lo que quieren y buscan constantemente la manera de conseguirlo. Tienen claros sus objetivos y confían en que los alcanzarán; esto crea emociones positivas.
Enfócate en lo que quieres en la vida y elabora un plan para seguir adelante, no permitas que los contratiempos y los comentarios de los perdedores te desanimen.
Evita compararte con los demás, eres una persona única con tu propia historia que contar.
Las personas exitosas destacan por definir lo que es más importante para ellas y priorizan las actividades de su vida diaria para poder alcanzar sus objetivos, a pesar de las situaciones difíciles, las distracciones del mundo exterior o los aspectos y actitudes negativas de los demás.
Establecer objetivos a corto plazo, medio plazo y largo plazo le da sentido a tu vida.
Cuando alcanza tus metas o pequeños objetivos, vas creando el camino a tu destino final aumentando la autoestima, confianza y motivación, lo que te convertirá en una persona con una mentalidad positiva.
3- LA ACEPTACIÓN Y EL AGRADECIMIENTO
Una de las mejores herramientas psicológicas para poder avanzar y crear emociones positivas es aceptar completamente todo lo que ocurre en nuestra vida, entender que todo ocurre por algo o por alguna razón.
Cuando aceptamos profundamente todo lo que ocurre en nuestra vida sin luchar con la realidad, se produce una liberación, liberas una cantidad de energía que estaba atrapada en nuestro interior en forma de resistencia, una vez liberada esa energía comienzas a sentir paz y puedes empezar a tomar decisiones y acciones con claridad mental.
Es fundamental aceptar y ver el lado positivo cuando las cosas van mal.
Sentirte agradecido por lo que sí tienes te hace ver la vida de una manera más positiva, dedica un momento cada día a cultivar una mentalidad positiva escribiendo aquello por lo que te sientes agradecido, acontecimientos, sentimientos y circunstancias positivas.
Este hábito mejorará tu salud mental y bienestar y pronto la práctica del pensamiento positivo te resultará natural.
4- AUMENTA TU POSITIVIDAD
Las personas positivas te ayudan a cambiar tu propia actitud y a tener un enfoque y una perspectiva más positiva.
Rodéate de personas que te hagan sentir seguro, optimista y motivado. Identifica personas negativas en tu vida y busca maneras de alejarte de ellas o te arrastrarán.
Consume contenido positivo que te ayude a llegar a tus objetivos, evita el contenido que te haga sentir mal o te produzca emociones negativas.
Vivimos en una era en la cual el 90% del contenido en redes sociales y en medios de comunicación es contenido basura provocando trastornos y malestar en general.
Según estudios de grandes líderes, la mayoría de la población es manipulada por consumir todo lo que da la sociedad, alejándose de desarrollar su potencial.
Lea libros de crecimiento, entradas en blog, publicaciones que te ayuden a crear una mente positiva, escucha a personas de desarrollo personal,
Identifica lo que te hace sentir bien y lo que no, identifica lo que te hace crecer y lo que te quiere hacer caer para así poder crear una actitud mental positiva.
5- PRACTICA Y DECIDE TENER UNA ACTITUD MENTAL POSITIVA
La práctica de afirmaciones positivas son frases positivas que te repites a ti mismo una y otra vez, para enseñarte a deshacer los pensamientos negativos y fomentar una perspectiva positiva.
Estudios revisados respaldan los beneficios de las afirmaciones positivas para la salud.
Las palabras que eliges decirte a ti mismo,son las que influyen en tu dia, para poder crear una actitud mental positiva, elige palabras como: Puedo, Lo haré, Es posible, Soy capaz.
Debes acostumbrarte a compartir contigo mismo información positiva y lo más importante dejar de quejarse y compararse para poder desarrollar esta actitud mental positiva.
Incorporaciones de afirmaciones positivas a tu rutina: Estoy feliz con quien soy, Tengo confianza , Soy fuerte, Soy suficiente, Elijo ser feliz.
Cultivar una actitud mental positiva puede ayudarte de muchas más maneras de las que imaginas.
Cuando piensas positivo, impides que tu mente consciente o subconsciente albergue pensamientos negativos o dudas.
Los pensamientos positivos pueden ser literalmente la clave del éxito.
Una vez que aprendas a pensar positivamente, notarás cambios asombrosos en ti. Tu cerebro comenzará a funcionar en un estado de liberación de endorfinas, hormonas que te harán sentir mejor y más feliz.
También notarás un aumento importante en tu confianza y te sentirás más capaz de asumir nuevas tareas y desafíos que antes podrían haber estado fuera de tu alcance.
Al reducir tus creencias limitantes, liberarás tus frenos y comenzarás a experimentar un verdadero avance.
Mantener una actitud mental positiva no es tarea fácil.
Reconocer y superar estos obstáculos claves que te indico a continuación te hará mantener una actitud más positiva y mejorar tu salud mental y física:
- Diálogo interno negativo:
El diálogo interno negativo es el gran obstáculo para el pensamiento positivo.
Para superarlo, intenta practicar el diálogo interno positivo repitiendo una y otra vez las afirmaciones positivas anteriormente vistas.
Los pensamientos negativos dificultan mantener una actitud mental positiva.
Para superar esto evite compararse con otros e intente cuestionar sus pensamientos negativos, preguntándose a sí mismo si se basan en la realidad.
Practicar la atención plena y la meditación le ayudará a gestionar esas emociones. Usted es una persona valiosa y única con una misión específica aquí en la tierra.
La falta de motivación hace caer la mentalidad positiva.
La motivación es algo que sube y baja, por eso debes de crear disciplina, intenta fijarte metas pequeñas y alcanzables y premiarte cuando la logres.
Las influencias negativas como las relaciones tóxicas o un entorno negativo dificultan la actitud mental positiva; debes buscar la manera de cambiar las circunstancias.
Para superar esto intenta rodearte de personas que te inspiren y te ayuden a desarrollarte.
- Evita evadirte de la realidad con sustancias:
Evadirse de la realidad con alcohol, drogas, fármacos o cualquier tipo de sustancia aumenta significativamente el pensamiento negativo al romper conexiones neuronales.
Evadirse y no afrontar lo que debemos cambiar solo hace aumentar los problemas y que vuelvan de manera mas violenta.
Toda la gratificación instantánea te debilita, solo podrás encontrar la fortaleza y el crecimiento en la contención.
ELIGE SER POSITIVO.
Comienza hoy mismo y aprovecha este contenido, léelo y estúdialo las veces que necesites para que puedas experimentar el poder del pensamiento positivo.
Identifica lo que estás haciendo mal y practica estos hábitos que te ayudarán a crear una actitud mental positiva.
Anota tus objetivos y utiliza esta plantilla cuando sientas pensamientos negativos, te impulsa a mejorar tu vida y desarrollar tu propósito de vida.
PUBLICACIÓN
Nombre del artículo: El poder del pensamiento positivo.
Autor: Pedro Maria Ruiz