La comodidad es la enfermedad que mata al mundo.
Es tan triste ver a tantas personas hundidas en el confort y en la gratificación, pasando horas y horas frente a la televisión, donde se produce el mayor lavado de cerebro a la población.
Según las investigaciones, los mayores talentos están esparcidos entre la población, adormecidos y hundidos en la gratificación por consumir todo lo que la sociedad llama el vivir.
La importancia de asumir riesgos es crucial para salir de la zona de confort y de la constante búsqueda de la gratificación, convirtiéndose en la clave para mejorar todas las áreas de la vida y así poder alcanzar todos tus objetivos tanto personales como profesionales.
La única diferencia entre una zona de confort y una tumba es la profundidad; si caes ahí, estás perdido.
LA TOMA DE RIESGOS
Asumir riesgo implica ir más allá de lo que otros van para aprovechar nuevas oportunidades.
Esto requiere superar nuestras emociones personales y sacrificar tiempo, energía e incluso dinero para crear una mejor vida.
Ser una persona que asume riesgos no significa ser imprudente, siempre y cuando se tomen riesgos calculados.
La mayoría de personas optan por lo seguro y se dirigen a la toma de decisiones de bajo riesgo, decisiones que solo tendrán efectos negativos menores si algo sale mal.
Otras personas optan por asumir riesgos mayores.
Las mayores causas por las que ocurren fracasos en la toma de riesgos son:
- Tomar decisiones sin tener en cuenta los posibles resultados.
- Tomar acciones impulsivas y arriesgadas.
- No tener en cuenta las posibles amenazas que conllevan mantener una firme decisión.
ESTRATEGIAS PARA ASUMIR RIESGOS CALCULADOS E INTELIGENTES
Cuanto más comprenda cómo asumir riesgos calculados, mayor será su toma de decisiones y mayor será su discernimiento para poder distinguir una mala idea de una buena idea.
Quien asume constantemente riesgos crea experiencia y comprende que existe un proceso de riesgos inteligentes y calculados que aumenta la probabilidad de éxito y reduce la probabilidad de fracaso.
Seguir estos pasos que le indico a continuación le ayudará a tomar riesgos inteligentes y a desarrollar habilidades necesarias para asumir riesgos con éxito y debilitar la incertidumbre.
TEN CLARO LO QUE QUIERES LOGRAR
El primer paso esencial para asumir riesgos es saber cuál es el objetivo final o qué quieres lograr.
Identifica tus valores fundamentales y asegúrate de que el resultado que deseas se alinee con ellos.
Esto te ayudará a mantener un camino claro hasta llegar a la vida que deseas y también te dará la confianza y el coraje necesario para asumir riesgos.
DESARROLLE UN PLAN DE ACCIÓN
Crear un plan que te lleve desde donde estás ahora hasta donde quieres llegar.
Busque asesoría, piense en las herramientas, la información y las personas que va a necesitar para respaldar su plan de acción.
Revise su plan continuamente y cambie estrategias si fuera necesario. “Decisiones firmes y estrategias flexibles”.
EVALÚA LOS RIESGOS
Piensa en todos los resultados que pueden ocurrir, incluido el peor escenario posible.
Clasifique soluciones a cada riesgo que vas a asumir y recuerde esto: El fracaso es un requisito indispensable para el éxito. El éxito se aprende fracasando.
La experiencia aporta sabiduría, así que reflexiona sobre las lecciones que hayas aprendido y vuelve a intentarlo.
Siempre es recomendable aprovechar las experiencias de otros para ver cómo han gestionado situaciones similares.
Recibir asesoramiento de fuentes confiables y de personas que asumen riesgos puede tener un impacto significativo en superar la incertidumbre y lograr el éxito.
EXPANDE LOS PENSAMIENTOS
Empezar a pensar en las oportunidades que van a surgir y en los beneficios que vas a conseguir te hará mantenerte firme hacia lo que deseas lograr.
En lugar de preguntarte qué pasará, imagínate como si ya lo hubieras conseguido.
Anímate a soñar en grande y recuerda que mereces que te sucedan grandes cosas.
Abre tu mente a mayores posibilidades y supera tu nivel de comodidad.
EL CAMBIO DESDE EL CONFORT A LA TOMA DE RIESGOS
El cambio desde la seguridad al riesgo es naturalmente incómodo.
Somos criaturas de hábitos y preferimos la seguridad a la incertidumbre, no queremos adentrarnos en territorios desconocidos.
Sin embargo, estamos destinados a crecer, a cambiar y a evolucionar y como nos resistamos a estos cambios, con el tiempo nos sentiremos estancados e insatisfechos.
Tendemos a culpar a otros por nuestra situación actual, por sentirnos que no hay salida o que las cosas simplemente están destinadas a ser así, y es algo completamente erróneo porque nuestro destino depende de nosotros.
Muchos culpan a los gobiernos y piden un cambio, pero la verdad es “Porque no cambias tú” para después poder cambiar a los demás.
Estos pensamientos de victimismo te debilitan y te impiden asumir riesgos.
Tú controlas el rumbo de tu vida.
Tú eres el capitán de tu barco y el dueño de tu destino.
SUPERA EL MIEDO Y EL PENSAMIENTO NEGATIVO
Los antídotos contra el miedo y los pensamientos negativos son el pensamiento positivo y el optimismo.
Una actitud positiva aumenta tu autoestima y abre tu mente a mayores posibilidades.
Nutre tu mente con pensamientos y palabras positivas, escucha contenido que te beneficie, acércate a personas que te inspiren y te impulsen hacia lo que quieres lograr.
PRACTIQUE LA TOMA DE RIESGO DE MENOS A MÁS
Tomar riesgos calculados hacia los logros de sus objetivos requiere práctica, comience poco a poco para acostumbrarse al proceso y superar la incomodidad e intimidación que supone tomar decisiones riesgosas.
Para comenzar a tomar riesgos calculados, comienza con riesgos menores hasta que comiences a aumentarlos.
Por ejemplo, si quieres emprender algo nuevo, comienza como si fuera un trabajo extra, en lugar de dejar tu trabajo para perseguir tus sueños.
Práctica visualizar lo que quieres lograr, esto le ayudará a crear más seguridad.
Visualizar los resultados que deseas te ayudará a programar tu mente subconsciente, la cual te dirigirá a tomar las decisiones acertadas para llegar a donde debes llegar.
TOME PAUSAS PARA ACLARAR SU MENTE
Cuando sus pensamientos se aceleran y parezca que no puedes tomar una decisión, aléjate de la dificultad por un momento para despejar la mente.
Vuelva a encarar esa dificultad y resuélvela.
Tomar pequeños periodos de silencio y soledad a lo largo del día te ayudará a aclarar tu mente.
Establezca la paz mental como su objetivo más alto y organice su vida en torno a ella.
Practica la atención plena que trata de tener tu mente en el ahora, el presente.
La mayoría de personas o viven en el pasado o viven en el futuro y el único momento que tenemos, el presente, se les va.
Cuando practicas la atención plena puedes conectar con tu ser interior, con tus sentimientos y con esa voz interior que te habla —La voz de Dios- esencial para encontrar quién eres y alcanzar tu propósito de vida.
Reserva pequeños momentos de tu día para sentarte en silencio y practicar la atención plena.
Aprender a tomar riesgos calculados le ayudará a salir de la zona de confort y dirigirte hacia nuevas oportunidades y posibilidades.
Aquí le indico los mayores obstáculos donde la mayoría de personas caen al asumir la toma de riesgos.
Querer ser perfecto es lo más irracional que una persona puede pensar; esa manera de pensar es debilitante.
Aquellas personas que van pensando que son perfectas son las más imperfectas.
No es perfección, es repetición hasta llegar del punto A al punto B.
Cuando te lanzas a asumir riesgos, posponer las tareas que debes hacer esperando el momento perfecto “que nunca llegará” te alejará de lo que quieres conseguir.
La procrastinación es el ladrón del tiempo y el ladrón de la vida.
La procrastinación genera miedo y duda.
El mejor momento para conseguir tus objetivos es ahora mismo.
En la mayoría de los casos tienes todo lo necesario para empezar en el lugar donde estás.
Levántate y no pierdas ni un minuto más.
El pensamiento mata la acción.
Pensar demasiado te impide tomar decisiones importantes, no podrás disfrutar del momento ni alcanzar el éxito.
Las señales de pensar demasiado incluyen:
- Cuando te obsesionas con los miedos y las preocupaciones.
- Cuando solo te fijas en los riesgos y no en los beneficios.
Es necesario poner la acción para eliminar esos pensamientos.
Cuando te enfrentas a un problema, tienes que correr algún tipo de riesgo para resolverlo.
Negar la existencia de un problema solo limitará cualquier progreso que puedas lograr hacia un mayor éxito, felicidad o satisfacción.
La negación es un mecanismo de defensa que puede darnos paz mental temporalmente, pero la negación es una falsa sensación de seguridad porque el problema nunca desaparece realmente.
Para superar un problema hay que tener la valentía de admitir que existe el problema y asumir la responsabilidad para resolverlo.
Resolver un problema implica asumir riesgos, pero el mayor riesgo sería no tomar ninguna medida.
- Dependencia de la seguridad:
La dependencia a la seguridad te arrastra a la mediocridad.
La mayoría de personas quieren cambiar su situación, pero no quieren poner la acción, incluso viviendo en una mala situación.
Lo familiar suele ser más atractivo que lo desconocido.
La dependencia a la seguridad te hace sentir seguro porque estamos acostumbrados, pero es una falsa sensación de seguridad porque el cambio traería resultados mucho mejores que permanecer donde estamos.
Romper las barreras del confort y la seguridad no solo mejora tu vida diaria, sino que también crea un futuro enriquecedor lleno de éxito, mejores relaciones, mejores salarios y una mayor satisfacción y felicidad.
-Arriesgar para poder ganar-
PUBLICACIÓN
Nombre del artículo: Asume riesgos para poder ganar
Autor: Pedro María Ruiz